Pueblos bañados de luz, mercados, viñedos y tiempo para disfrutar en pareja: un itinerario romántico, sencillo y lleno de vida.
Un fin de semana romántico en el Luberon no necesita un programa repleto de actividades. Unos pueblos, un buen restaurante, un mercado y tiempo libre suelen bastar para crear los mejores recuerdos.
Lourmarin al despertar, Cucuron y su estanque, y después una ruta tranquila entre viñedos y olivos.
Roussillon antes de que lleguen las multitudes, un almuerzo sin prisas y la luz del final del día en Gordes.
Plazas, fuentes, museo y cena en el centro: ideal en invierno o cuando el tiempo es incierto.
Disfrutad de las callejuelas antes de que lleguen los grupos y el calor.
Pan, fruta, queso y aceitunas con vistas al paisaje.
Reservad una visita a una bodega y planificad el regreso con prudencia.
Elegid un mirador durante la hora anterior a la puesta de sol.
Dejad espacio para una terraza o un camino inesperado.
Apoyad el teléfono y tomaos el tiempo de crear un recuerdo.
Un refugio acogedor bajo las vigas, entre Aix y el sur del Luberon.
Instagram despierta las ganas de viajar; esta guía os ayuda a transformar la imagen en un itinerario real en pareja.
El Luberon reúne pueblos, paisajes, mercados y buenos restaurantes en una zona fácil de recorrer. Aix-en-Provence es una bonita alternativa más urbana.
Sí, si elegís dos zonas y reserváis tiempo libre en lugar de intentar verlo todo.
La primavera y el principio del otoño ofrecen temperaturas suaves y luz. El verano invita a disfrutar de largas veladas; el invierno, de pueblos tranquilos.
Elegid vuestro punto de partida, dejad espacio para lo inesperado y reservad directamente.